Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados… sino que en la ley del Señor se deleita… ¡Todo cuanto hace prospera!

Salmo 1:1-3

Adoración:

La adoración es un hábito espiritual gratificante que aporta vida. Como nos recuerda Pablo en Romanos, la adoración no consiste solo en cantar o bailar, sino en ofrecer toda nuestra vida a Dios. Esta adoración “santa y agradable” es parte de nuestra inclinación hacia la renovación de nuestras mentes. Así que, en efecto, cuando ofrecemos nuestros días a Dios nos asociamos con él y él nos transforma.

Aunque no podemos ni debemos limitar nuestra adoración solo a la música, esta juega un papel importante. Rodearse de una adoración que hable de la bondad de Dios y cante verdades bíblicas tiene un impacto en nuestro espíritu. Cuanto más cantamos lo bueno que es Dios, más fácil es confiar en él.

Un hábito espiritual fácil que ayudará a tu bienestar mental es escuchar más música de adoración en tu día.

Gratitud:

Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio. Filipenses 4:8

La gratitud es una práctica espiritual muy sencilla y, sin embargo, puede tener un profundo impacto en nuestro bienestar.

Tener pensamientos de agradecimiento es una disciplina realmente saludable.

Llevar un diario de gratitud es una forma sencilla y fácil de crear el hábito de ser agradecido.

Antes de acostarte, anota tres cosas por las que estés agradecido ese día en tu diario privado de Glorify. Pueden ser cosas importantes, como un nuevo trabajo o una respuesta milagrosa a una oración. O pueden ser cosas pequeñas, como el tiempo perfecto para dar un paseo o una comida deliciosa.

Si haces esto cada día, empezarás a entrenar tu mente para que esté programada para la gratitud. Te encontrarás buscando cosas por las que dar las gracias, en lugar de encontrar un millón de cosas de las que quejarte.

La verdadera prueba del hábito de la gratitud es mantenerlo durante los días más difíciles. Cuando te cueste encontrar tres cosas por las que dar las gracias, no te avergüences, todos hemos pasado por ello. En esos momentos intenta volver a lo básico y agradecer a Dios por su aliento en tus pulmones.

Descubrirás que una vez que hayas encontrado una cosa por la que estar agradecido, las demás empezarán a llegar.

Fuente: Glorify